“Sin novedad”

“Sin novedad”

Juan 15, 26-27; 16, 1-4

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga el Defensor, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo. Os he hablado de esto, para que no tambaleéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí. Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

————————————-

En medio de nuestros cotidianos cansancios, a los que parece ya habernos acostumbrado, suele acontecer que llegamos a un punto donde el cúmulo remarca tajantemente la diferencia, en donde parece que todo lo negativo se nos junta, cuando en realidad siempre ha estado ahí, pero no lo habíamos solucionado.

En éste punto es donde pareciera que el reclamo a Dios no es suficiente, como si el dolor fuera una novedad, algo extremadamente ajeno a nuestras vidas, enfatizando que estando cerca del Creador no puede ni debe pasarnos nada. Pero eso es una falsa ilusión, porque la realidad nos dice que tenemos una constante batalla contra el maligno y contra el pecado que trae consigo como consecuencia la insatisfacción y la infelicidad.

Pero eso no es novedad, la lucha la tendremos siempre, pero olvidamos que la verdadera actitud debe de ser la de aquel que se sabe hijo de Dios, la de aquel que tiene las herramientas necesarias para luchar contra ello, pero sobre todo que está siempre prendido de la mano de Dios.

Por ello remarca Jesús, que eso tiene que acontecer, no hagamos falsas ilusiones de la felicidad utópica, aquella perfecta sin problema alguno, tan perfecta que te mete en un trance ilusorio de entera distracción inclusive de tus obligaciones con tu propia familia. 

La constante lucha, conlleva una constante conciencia de la vida, de su valor, de qué vale la pena la felicidad, y creciendo se llega a ella en el día a día. No te extrañe que te hagan la vida imposible por querer ser feliz de la mano del Señor Jesús, además no es novedad porque ya nos lo había dicho.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s