“Atributos erróneos”

“Atributos erróneos”

Mateo 14, 1-12

En aquel tiempo, oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús y dijo a sus ayudantes: —Ese es Juan Bautista, que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él.

Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado, por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe; porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: —Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista.

El rey lo sintió; pero por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron, y fueron a contárselo a Jesús.

—————————————-

Cuando conversamos con los demás, por lo general no dejamos de tener una opinión sobre el tema en curso, sobre todo participando como si fueran verdad y muy nuestros los comentarios que escuchamos, ya sean de los demás o así como de los medios de información que más que claramente parcializan la verdad.

Entonces nos auto convencemos de lo que digamos porque lo hacemos nuestro, respaldados en el decir de alguien mas, aunque su opinión no esté bien y certeramente fundamentada, es decir, nos quedamos con el chisme y eso nos basta.

Lo malo es que cuando nos llega el conocimiento de la verdad sobre el asunto, no lo aceptamos, porque sería negarnos a nosotros mismos que dimos una opinión errónea y duele descubrirnos en la mentira y así mismo como personas no confiables.

Ya lo dice un dicho: ‘de sabios es auto corregirse’ porque habla de nuestra humildad ante la verdad, realzando la confiabilidad y la aceptación a la corrección.

Por ello no es novedad tanta mala información que circula en todos los medios, especialmente en las redes sociales, donde cualquier persona sin fundamento se pone a opinar sobre lo que no conoce o malamente pretende tergiversar, quedándonos con una opinión errónea como la de Herodes, donde sus contactos navegan en ese medio desinformado, la cual como consecuencia llevó a Juan bautista a la muerte.

Toda información conlleva consecuencias, y no se si te des cuenta hasta dónde afectas a aquellos que juzgas y criticas, porque eres responsable de lo que les pase.