“Los que menos te creen”

“Los que menos te creen

Marcos: 6, 1-6

En aquel tiempo, Jesús fue a su tierra en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, se puso a enseñar en la sinagoga, y la multitud que lo escuchaba se preguntaba con asombro: “¿Dónde aprendió este hombre tantas cosas? ¿De dónde le viene esa sabiduría y ese poder para hacer milagros? ¿Qué no es éste el carpintero, el hijo de María, el hermano de Santiago, José, Judas y Simón? ¿No viven aquí, entre nosotros, sus hermanas?” Y estaban desconcertados.
Pero Jesús les dijo: “Todos honran a un profeta, menos los de su tierra, sus parientes y los de su casa”. Y no pudo hacer allí ningún milagro, sólo curó a algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y estaba extrañado de la incredulidad de aquella gente. Luego se fue a enseñar en los pueblos vecinos.

__________________________

No es raro descubrir y reconocer que en cualquier situación al interno de tu familia, cuando pretendemos aconsejar o ayudar a alguien, a su vez cuando deseas tener una mejora en el comportamiento los que menos te creen tanto para ayudar como para afirmar una mejora personal, son los más cercanos.

Es notorio que al conocernos de tiempo, no se dan el crédito de aceptar un cambio, puesto que creen saber todo de nosotros, pero lo que no saben es que ahora hay una nueva manera de interactuar y ver la realidad distinta de como están acostumbrados.

Esos cambios se testimonian con el tiempo para dar pie a la asimilación y la nueva postura de quien ha cambiado, por ello como dice el evangelio, estaban desconcertados, y no creían.

Es por ello que los que menos te creen son los tuyos y los cercanos, pero no te desesperes si decides cambiar para mejorar, dales tiempo y si son renuentes a aceptarte en esa nueva postura, entonces los que no quieren cambiar son ellos. Oración, testimonio y paciencia es la mejor técnica en éste caso.