“Igualdad a mi manera”

“Igualdad a mi manera”

Mateo: 7, 1-5

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No juzguen y no serán juzgados; porque así como juzguen los juzgarán y con la medida que midan los medirán.

¿Por qué miras la paja en el ojo de tu hermano y no te das cuenta de la viga que tienes en el tuyo? ¿Con qué cara le dices a tu hermano: ‘Déjame quitarte la paja que llevas en el ojo’, cuando tú llevas una viga en el tuyo? ¡Hipócrita! Sácate primero la viga que tienes en el ojo, y luego podrás ver bien para sacarle a tu hermano la paja que lleva en el suyo”.

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Nuestra cultura trae consigo un sinnúmero de avances, pero a su vez conlleva otro tanto de situaciones negativas. Ahora todo mundo se ha convertido en un experto en todas las materias y con derecho a opinar de temas que inclusive desconoce, como si su opinión sin fundamento, fuera detonante para un cambio importante, lo cual es imposible porque las palabras sin hechos, son tan sólo palabras.

Hoy ya todo el mundo quiere igualdad en todos los derechos; nos fijamos en lo que no tenemos, más que proponer y dar solución a las verdaderas carencias personales así como a las comunitarias. 

Exigimos derechos que resultan a veces absurdos, pero que no somos capaces de vivirlos como tal, y mucho menos con las obligaciones que le proceden. Somos como esos hermanos tan llenos de falsa compasión, buenos para remarcar amablemente las carencias y defectos de los demás, acentuando, como si fueran expertos, sin cambiar un poco sus propias deficiencias, las cuales son intocables e indiscutibles, ofendiéndose si alguna mención se hace a ellas y haciendo un escándalo que Dios guarde la hora.

Queremos una igualdad sin verdad ni valores, aquella que atienda a mi lógica reduccionista, sin siquiera con la más mínima coherencia, es decir una igualdad a mi manera, donde yo soy quien importa y el mundo me es indiferente.

Es por ello, que para poder tener un criterio, el respaldo lo basa la propia vida, ya que como ésta la llevemos, será como opinemos, más sin Dios y sin valores, estará muy reducida para ser tomada en cuenta.