“Un descanso real”

Un descanso real”

Mateo: 11, 28-30

En aquel tiempo, Jesús dijo: “Vengan a mí, todos los que están fatigados y agobiados por la carga, y yo les daré alivio. Tomen mi yugo sobre ustedes y aprendan de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso, porque mi yugo es suave y mi carga, ligera”.

__________________

Hay muchas maneras de descansar, algunas personas suelen hacerlo cambiando de actividad, como dice el dicho: “descansando, haciendo adobes”; otros a través de un total abandono de su lugar y actividades ordinarias; hay quien lo hace en base a lo que el consumismo le propone, hasta vendiéndole ‘tiempos compartidos’ y viajando a centros de recreo, que al final termina uno más cansado. 

En todas ellas, cada quién opta por el descanso que mejor le agrada y según sus posibilidades, ya que en todas hoy en día hablan de una distracción que da la sensación de restablecer ánimos y fuerzas.

Sin el ámbito de negar todas esas propuestas, Jesús además sugiere que no solamente descansemos de la actividad física, mental y laboral, sino que de igual manera pongamos en medio de nuestros cansancios, una total confianza en Él para depositarle aquello que nos quita la paz, lo que aún en vacaciones nos roba el sueño, y que implica a su vez dejarnos ayudar por Él.

Es entonces cuando el descanso es total y real, sin dejar de hacer lo que nos corresponde en medio de cada situación difícil, pero con la certeza de que Dios está a nuestro lado a pesar de que las cosas no transcurren como deseamos y pedimos.

Pero si la confianza está en tan sólo lo que podamos hacer nosotros u otras personas, siempre quedará la incomodidad de que a lo mejor no salen las cosas bien, por el contrario, poniendo todo en sus benditas manos, nos irá guiando hasta encontrar la solución real, con las gracias y paz necesarias en el ínter de que se llega todo a buen fin.